Archivo para 21/02/20

~ EL ESTAFADOR ESTAFADO (ShitAdvisor)

El roñoso cobertizo de Oobah Butler fue número uno de Londres en TripAdvisor.

Llevaba tiempo con ganas de escribir y despotricar contra ese inmenso engañabobos fuera de control llamado TripAdvisor, pero mucho me temo que estoy llegando tarde. ¿Qué falta hace? Todo lo que había que decir, ya se ha encargado de contarlo y probarlo Oobah Butler. En una obra maestra del fake, este periodista logró convertir el roñoso patio de su cabaña en el restaurante número uno de Londres. Tras registrar con inusitada facilidad un falso establecimiento, contó con la complicidad de amigos dispuestos a publicar reseñas fraudulentas. El propio Butler ya se había ganado unas libras escribiendo opiniones halagüeñas sobre locales que nunca había visitado, así que… ¿por qué no ir más allá, inventarse un restaurante y ver las consecuencias de toda la engañifa? Para las fotos de los platos, nada como echar mano del ingenioso estilismo alimentario: las vieiras empanadas, por ejemplo, eran pastillas para el inodoro convenientemente tuneadas. La simulación se le fue enseguida de las manos y al cabo de seis meses The Shed at Dulwich (El Cobertizo de Dulwich) había superado a sus 18.148 competidores de la capital británica, entre ellos los favoritos de la errática e imprevisible Michelin. Por cierto, TripAdvisor acaba de absorber Bookatable, la central de reservas que gestionaba la guía roja, con lo que ahora TheFork suma más de 80.000 restaurantes y se convierte en la mayor plataforma online para reservar mesa. Con buen ojo, el periodista gastronómico Josema Azpeitia ha llamado la atención sobre la sospechosa “disparidad” de los dos actores de la transacción, ya que representan, según todas las convenciones, “lo sublime y lo casposo”. Por un lado, la respetada Michelin, modelo de solvencia profesional gracias al presunto rigor en su sistema de inspecciones; por otro, TripAdvisor, un portal al que cualquiera puede entrar para “escribir lo que le venga en gana”, es decir, sin ningún mecanismo de filtro que garantice “la veracidad” de los comentarios publicados. De hecho, ni siquiera se verifica la estancia del usuario en el restaurante objeto de sus opiniones. Según un estudio de Fakespot, web especializada en analizar reseñas sospechosas, un tercio de las opiniones vertidas en la popular plataforma del búho son engañosas. Si no fuera así, ¿por qué algunas agencias de marketing iban a ofrecer posicionamiento en esta web a sus vanidosos clientes? No es del todo fácil conseguir una estrella Michelin, pero ¿quién no presume, a estas alturas, del ubicuo certificado de excelencia de TripAdvisor? Es de tontos.