Archivo de 25 de marzo de 2012

~ ARTE Y KOBE

Un dibujo de Marcelo Viquez.

Un dibujo de Marcelo Viquez.

Después de pensármelo muy mucho, tomé impulso y me di una vuelta por el ArtPalma Brunch para bendecir y maldecir esa rara unión entre restaurantes y galerías de arte. Hacía mucho que no veía más de dos personas juntas dentro de una galería. Saludé a la periodista Lourdes Durán, de vocación paseante, cronista de Palma que no se pierde una y anda siempre al quite de las nuevas aperturas comerciales relacionadas con el vientre y el gaznate. Acompañó el tiempo, soleado y preprimaveral, y se vieron buenos vinos. Para mí, el mejor maridaje (la palabra que todo el mundo odia) se dio entre los dibujos majaras de Marcelo Viquez y los pinchos de kobe del Bruselas. De todas formas, aquí  hubieran casado mejor las mollejas a la brasa (las bordan en este asador) o cualquier otro asunto de casquería. Fue en el oratorio pagano de la Kewenig. El autor uruguayo expuso también una instalación con más de cien barras de pan de escayola sobre una plancha de hierro, a punto de ser horneadas. Hiperrealismo gastronómico llevado al absurdo. Valió la pena el paseíto sólo por el descubrimiento de este artista que tanto te pinta una mujer zorra engulliendo uvas como un autorretrato cagando un pez o haciendo fist fucking a una mujer policía. Fuera de carta, pasé por el atelier de Claudio Torcigliani, feliz artesano de la pintura, y por Can Danús, donde hay una colectiva de fotografía en la que participa la argentina Veru Iché, siempre perturbadora. Trasunto diurno de la Nit de l’Art, este brunch demuestra que la comida y el trago siguen siendo cebos insuperables.