Archivo para 9/11/11

~ PORTIA, LA BODEGA ‘TRANSPARENTE’

Sala de barricas de Portia. FOTO: Íñigo Morales.

El periodista Íñigo Morales, colega de fatigas gastronómicas, me manda las fotos de un reciente viaje a Ribera de Duero para visitar la bodega Portia, diseñada en forma de trébol por Norman Foster. Viajamos hasta el pueblo burgalés de Gumiel de Izán, junto a Aranda de Duero, una delegación de la Asociación de Periodistas y Escritores Gastronómicos de Baleares (Apegaba), de la mano de Manuel Herraiz, delegado comercial del Grupo Faustino en Mallorca y excelente anfitrión. Lo mejor de esta bodega transparente es que está concebida para que el visitante pueda ver todas las actividades que allí se realizan, desde la recepción de la uva hasta el embotellado. Catamos tres tintos junto al enólogo Raúl Quemada, quien dice dos cosas de suma importancia: 1) que lo que distingue a un vino es el clima y el suelo (“las uvas y las técnicas son las mismas en todas partes”) y 2) que toda la esencia de la bodega Portia está en el campo o, dicho de otro modo, “con malas uvas, salen malos vinos, y con buenas uvas, buenos y malos vinos”.

~ BENET VICENS, AHORA EN PALMA

Benet Vicens, Alberto Blasco y Toni Félix.

Buena noticia, la llegada a Palma de Benet Vicens, chef solleric del Béns d’Avall. La apertura del bistró Béns d’Avall Club de Mar es la novedad gastronómica de este peliagudo final de año. Damos fe de que se come bien y a un precio más que sensato: por 35 euros (bebidas, aparte), menú de seis platillos: terrina de llampuga con verduras asadas y puré de olivas picante; tartine de calamar con trempó; versión del arròs brut (más meloso que caldoso); merluza a la sartén con lasaña de verduras al vino blanco (impecable en cocción y condimentación); pintada asada con calabaza y membrillo, y financier de frutos rojos con helado de frambuesa y balsámico. También hay un menú corto por 28 euros. Y ahora un ejemplo a la carta: escabeche de bacalao (según receta familiar), cordero de la Serra de Tramuntana a la camomila y postre de frutas con sorbetes: casi 26 euros. ¿Qué busca Benet Vicens? Ante todo, simplificar, en el sentido de lograr “que siempre haya dos cosas buenas en el plato”, como él mismo explica. Mejor “dos buenas”, sin duda, que cuatro insípidas. Por el momento, está consiguiendo una relación calidad/cantidad/precio a favor del cliente y, por ende, llenos casi diarios. En su equipo de cocina están Toni Félix (las manos) y Alberto Blasco (el cerebro). El restaurante de Sóller cerró temporada el 1 de noviembre, pero volverá a abrir en marzo. Se han dicho y redicho tantos chismes sobre Benet Vicens en los últimos tiempos, que yo ya no escucho. Vale más disfrutar del día a día de su excelente cocina. Y que digan misa.